Creo que he encontrado mi firma. Voy a volverme loca como siga dándole vueltas, no puede ser tan dífícil decidirse... Pero no puedo evitar querer acertar cuanto antes, y estoy asi convencida de que si no grito "es esta!", es porque no es esa. 

No estoy segura de si acertaré con el modelo, no sé ni siquiera si puedo llamarlo modelo. Espero que al menos esté permitido denominarlo así... No conozco apenas nada de este mundo. Creo que me vale con saber que me fascina y que no me importaría NADA formar de alguna pequeña y discreta manera en todo esto. Pero y si realmente no es suficiente con eso? 

De todos modos, hasta que no me haga con algún bote de alguna marca que aún desconozco, creo que seguiré insistiendo en encontrar mi rincón por ahí.

 Me emociono con sólo vaginármelo... AAAY!

Arramarse.

Existe una gran diferencia entre querer y querer lo mejor para alguien. Es culpa de la empatía. Puedes querer lo mejor para todos sin la necesidad de quererlos, pero no puedes querer sin desear la felicidad absoluta de esa persona.

Sin embargo, lo que más se da es ese jodido punto de inflexión. Te mete el dedo en la herida y hurga sin piedad dañando el corazón hasta que las paredes del dolor son atrevesadas, nublándote la vista y haciéndote creer que te da igual que pase con la vida de nadie. Está claro que no se puede hablar de indeferencia, porque aunque no haya amor, puede ser odio lo que prevalezca al final.

Soy un ser irracional. No sé separar lo emocional de lo profesional, no sé juzgar a alguien sin ser subjetiva, no sé decir basta cuando mi cabeza sabe que debería parar, nisiquiera me importa aclarar mi mente. Actuaré como crea conveniente dependiendo de lo que dicte la situación. De momento me mantengo alerta, con las orejas pendientes de cada soplo por si algún insensato quiere tenderme una trampa.

Es por eso que hay corazas que no nos dejan entrar en la vida de los demás de una manera realmente significativa. Es por eso, que cuando le abres un pequeño paso a alguien dentro de tu muralla VIP, para que después te tire piedras desde dentro, no piensas en volverle a abrir el paso jamás.

Ahora, hago entrega aquí de los poderes que me fueron concedidos en su momento, y te absuelvo de todas las condiciones y servicios que habías aceptado prestar. Eres libre de querer quererme, odiarme, incluso olvidarme... No me importa que no te importe, creo que no me importa. Quiero creer que me da igual.
Aún así, dimito.

Sin h intercalada.

En el patio, hablando por teléfono, pienso en el transcurso de los minutos. 
No me da miedo perder el tiempo, no siento que se me escape el momento.

Me preguntaron si quería hablar, y llamé aún sintiendo el pavor de no tener de qué. Sentía que silencios incómodos podrían fastidiar aquello, tenía pánico a que no llegara a ser lo que se espera de ello... El problema es que todo fue como la seda. Desde el principio fue como si ese tipo de cosas fueran algo natural. Arriba y abajo, sin parar de balancear mis piernas en ningún momento. Atónita por el recorrido de la conversación; envelesada con cada aspiración.

Ahora pienso en el significado de mi propio recorrido. Eso sí me da miedo.

Me pregunto si podrían existir las citas vía telefónica... Y si es así, que significado tendrían. Me mata el poder del doble sentido, son todas las indecisiones que crean lo que no soporto. Es por la poca claridad, que me aburre a pesar de que me cuesta horrores sincerarme.

No he decidido muchas cosas importantes a lo largo de mi vida.
De hecho, las que me han marcado han llegado por no pensarlas lo suficiente.
He decidido cambiar eso.

Voy a pasarme un año entero descubriéndome.
Este, es el fin de mi transición.

L19911
T A K É A R S E L O !